Restaurante del Gótico que a su vez abre como bar de copas y donde se respira un ambiente de buen rollo, naturalidad y ningú tipo de pretensiones. La programación musical cambia a diario. Dos ambientes claramente diferenciados -un chill out y una sala para los más animados- hacen del local un acierto para casi todos los públicos y estados de ánimo. Las paredes acogen exposiciones que se renuevan a menudo.